¿Por dónde empezar a la hora de ilustrar científicamente (o no) una especie?

Aquí recopilo parte de mis apuntes tomados durante el curso online Ilustra Fauna Marina de la Academia Illustraciencia. Estos son mis pasos a seguir al realizar una ilustración científica, y me concentraré por ahora en la base y primera parte del proceso de ilustración: la investigación de nuestra especie.

Estas recomendaciones proponen una metodología a la hora de investigar sobre la especie que vamos a ilustrar, y son también válidas para ilustraciones menos rigurosas que la ilustración científica, por ejemplo en la creación de un personaje. Cualquiera que sea el resultado que buscamos, la investigación siempre es necesaria para entender y poder destacar las características propias o particulares de la especie.

La ilustración científica representa o traduce gráficamente, con exactitud y de forma objetiva, especies, conceptos y procesos de estudio científico, para ser interpretados por un público en específico. Está al servicio de la ciencia y acompaña investigaciones, publicaciones especializadas, manuales y guías, con una finalidad divulgativa, didáctica o documentalista. Por eso, durante el proceso de ilustración, normalmente cuentas con la ayuda de un científico especialista que conoce la especie o concepto y verifica tu ilustración en distintas fases, un privilegio que asegura tus pasos durante el proceso.

Este tipo de ilustraciones no son siempre ilustraciones realistas a color o B/N, también lo son ilustraciones más sintéticas, o esquemáticas. Lo importante es que nuestra ilustración trasmita el conocimiento que se quiere comunicar. Es decir, independientemente de la técnica que usemos es importante entender el propósito de nuestra ilustración y que prevalezca su función sobre la estética.

Ilustrar es definitivamente un proceso de aprendizaje sobre la especie y la técnica que estamos manejando, y para absorber estos conocimientos y ponerlos en práctica hay que estar abierto a críticas y aportaciones, sean de los especialistas, o de tus compañeros de estudio; apartar nuestra mirada y opinión propia y entender la visión externa de tu proyecto. 

En el curso -dictado por Vanessa González Ortiz, Oceanógrafa, ilustradora y diseñadora gráfica- se han propuesto 3 especies del Orden Decápoda: Callinectes sapidus, Calappa granulata y Paralomis granulosa. Yo he escogido y estudiado la Calappa granulata, así que a largo de este post haré referencia a ella para poder dar ejemplos precisos y mostrarles el proceso.

Apuntes tomados en hojas engrapadas tipo “fanzine”. Tomar apuntes es mi forma de entender, memorizar y volver a la clase cuando sea necesario, pero ahora que veo tantos cursos sueltos los cuadernos no me dan la estructura que necesito, así que realizar los apuntes en fanzines y categorizar en carpetas, ha sido mi forma eficiente de recopilar clases y apuntes.

Entonces, por dónde empezar mi investigación:

1. ¿Tengo la oportunidad de ver o no esta especie in situ?

Esta es la primera pregunta que me hago cuando tengo que estudiar una especie. Observar directamente la especie es ideal. Poder fotografiarla y trabajar con imágenes propias solo suma. Y me han comentado que el Museo de Madrid tiene una colección de especies del Orden Decápoda conservadas a las que se podría acceder.

La recolección de especies -siempre y cuando sea permitido- es de muchísima ayuda; un ejemplo son los herbarios, donde preservando la planta prensada podemos ver en plano y más claramente -por ejemplo- la estructura de las hojas.

En el caso de no poder observar la especie de interés, podríamos estudiar otra del mismo género, familia, o similar, para entender cómo las partes de su cuerpo se conectan y articulan. Así fue el caso de ilustrar los crustáceos decápodos del proyecto de Ilustra fauna marina. Alguno de mis compañeros compró un cangrejo en la pescadería y pudo entender con su vista y manos detalles funcionales de su anatomía. Otra compañera tenía a su disposición varias especies de Calappa, que pudo fotografiar y compartir con todos nosotros, además de resolvernos preguntas específicas sobre las partes del cuerpo de estos crustáceos.

Durante el curso, la colaboración entre compañeros es muy valiosa, y mientras unos entienden más de biología, otros entienden de dibujo y técnicas de ilustración, así el grupo de trabajo se complementa y nos nutrimos unos de los otros.

2. Entiende las partes del cuerpo de tu especie

Para poder sacarle el mayor provecho a los artículos científicos que consigamos es muy importante entender las partes del animal, ubicarlas y llamarlas por su nombre. Si tenemos dificultad para memorizar podemos imprimir unas fichas con las partes señalizadas, y tenerlas siempre a la mano.

Copias de guías: 1. Guía FAO para la identificación de especies para los fines de la pesca, Pacífico centro-oriental, Vol1 por Fischer, W., Krupp F., Schneider W., Sommer C., Carpenter K.E.; Niem V.H.. 2. Crustáceos decápodos ibéricos por Ricardo Zariquiey Alvarez. El material impreso es de gran valor cuando tienes que tener todas las referencias a la mano; resaltar y apuntar a mano en ellos es inmediato, si comparas con hacerlo en digital. 

3. ¡A leer se ha dicho! La investigación teórica o literal es la base y parte más importante de nuestro estudio

Muchas veces (si eres una persona visual como yo) estas buscando en imágenes ese detalle específico de la especie, pero esta descripción es más frecuente conseguirla escrita que dibujada y señalizada. Antiguamente, las primeras ilustraciones de las especies fueron hechas a partir de apuntes escritos… Ya podrán imaginarse qué difícil sería la tarea… Y agradecer que actualmente contamos con una comunidad científica y ciudadanos que registran y abarrotan la web de información. Casi todo el contenido lo tenemos a disposición y debemos usarlo con mucho respeto.

Buscar por el nombre científico de tu especie: Cuando de especies marinas se trata, he apuntado comenzar por: http://www.marinespecies.org/ WORMS aquí verás la clasificación de tu especie desglosada. Y más abajo aparecerán los nombres anteriores y sinónimos de la especie, que también serán de ayuda a la hora de buscar información en tu buscador de confianza.
La https://www.gbif.org/ Global Biodiversity Information Facility es otra página importante para revisar distribución y nombres comunes de las especies.

Buscar por el nombre común es una herramienta de doble filo. Aun así hay que hacerlo pero con mucho cuidado y después de conocer muchas de las características específicas de nuestra especie. Y por supuesto, revisar que la fuente de información sea fiable.

Las guías de identificación especializadas sobre el orden de tu espécimen es la documentación más preciada. Cuando cuentas con investigadores, compañeros o profesores en esa área, puedes pedir ayuda y conseguir que te compartan maravillas en pdf escaneadas. En el caso de especializarte o enamorarte de una guía, cómprala o si tienes una biblioteca cerca, no perder la oportunidad de ir por la información.

Vale la pena acotar que entender inglés y buscar información en este idioma es esencial para nuestra investigación, una buena parte de la literatura científica está escrita en inglés.

Copia digital de Crab Watch, Guide for the Identification of Crab Species, Atlantic & Mediterranean, Sea Change Project. Esta guía recopila la información general que normalmente buscamos en nuestra investigación: características distintivas, color y patrón, sinónimos del nombre de la especie… Pero no siempre nuestra especie es tan popular y la información no está toda contenida en una sola página. 

4. La recopilación de información debe ser organizada

Yo muchas veces abro un Note o documento en donde copio y pego los links en los que he conseguido información relevante y apunto al lado lo “relevante” de cada uno. ¿Por qué no usar el marcador del buscador? Porque no puedo apuntar qué fue lo que conseguí importante en cada link, y porque inevitablemente es muy desordenado para mi gusto.

5. Recopilar muchas, muchas fotos, pero también muchos videos

Y recuerda ir a su origen, verifica que la fuente sea fiable, y revisa la información escrita que seguro puede interesarte.

Cuando recopilamos imágenes (en el caso de especies marinas) hagámoslo en su ambiente natural y a distintas profundidades si es posible. También, fuera de su ambiente natural, como son las especies justo después de la pesca. Estas últimas nos dan una idea del color de la especie sin ser afectada por la iluminación bajo el agua y la profundidad, información que debemos analizar con cuidado.

Los videos, nos dan mucha información no estática. Nos ayudan a entender el movimiento de nuestra especie, la articulación de sus partes, sus posturas naturales, información sobre su ambiente, sus reacciones de movimiento o cambios de color… También se consiguen videos hechos en acuarios que ayudan -en ocasiones- a no tener el factor luminosidad/profundidad del mar, y podemos entender mejor su color.

6. Busca ilustraciones históricas y actuales

Vé cómo lo han hecho otros, la paleta de colores que han elegido, la postura con que lo han representado y los detalles que han acotado. Conoce el trabajo de otros profesionales del campo para nutrir tus referencias visuales y refiere a sus trabajos con nombre y apellido. 🙂

Ya, empapado de todas estas referencias ¡puedes empezar a bocetear tu arquetipo! ¿Arquetipo? ¡Sí! Recuerda que tu ilustración debe representar un individuo genérico de la especie que has escogido, así que con toda esa información textual y visual podrás recrear ese “arquetipo” para que sea reconocible en cualquier parte del mundo.

Al principio comencé el boceto de mi C. granulata con una posición de pinzas que era más natural en la especie, pero que para una ilustración científica no funcionaba, ya que no se podían ver bien ni comparar entre ellas. Para crear ese arquetipo o genérico de nuestra especie recopilé las imágenes con las tonalidades que me interesaban y creé una paleta de colores medios con respecto a esas imágenes de referencia.

En publicaciones científicas especializadas las sombras de fondo se omiten para no perturbar o alterar la silueta de la especie. Todo lo contrario a este caso en específico 😉

¡Mucho descubrimiento y éxito en tu investigación! espero que vaya muy bien y que este articulo te sea de tanta ayuda como a mí (porque gracias a los apuntes, puedo revisar que no se me olvide nada a la hora de empezar a estudiar mi especie).

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